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Brasil desarrolla cosechadora de algodón que puede ser útil a países vecinos

Martes, 30 Junio 2020 08:57
Latinoamérica

(adnmarcospaz // IPS // Rio de Janeiro).-- Una cosechadora más modesta, adaptada a las parcelas de pocas hectáreas típicas de la agricultura familiar, se desarrolla en Brasil dentro del programa para apoyar a los pequeños productores de algodón en el país y naciones vecinas, con apoyo de la FAO. 

 Brasil está en pruebas de una cosechadora de algodón de una sola línea, adaptada a pequeñas áreas de producción en manos de agricultores familiares del país y de naciones vecinas, informaron responsables de la alianza que la desarrolla.

El prototipo, construido por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), ya fue probado en los estados de Bahia, Ceará y Rio Grande do Norte, en la región del Nordeste, y ahora irá a campos de la cooperativa Coopercat, en Catuti, un municipio en el sudoriental estado de Minas Gerais.

La cosechadora, de modesta envergadura con relación a las maquinarias para múltiples líneas en grandes plantaciones, puede cosechar una hectárea cada 3,5 horas, con un rendimiento de 389 kilos de fibra de algodón por hectárea y un costo 70 por ciento menor al de la cosecha manual.

Odilon Ribeiro, investigador de Embrapa, dijo que la nueva máquina “puede convertirse en una opción altamente viable para los agricultores algodoneros de la región latinoamericana, así como para sus cooperativas y otras organizaciones”.

La Agencia Brasileña de Cooperación y la Oficina para América Latina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) inscribieron la cosechadora dentro del proyecto “+Algodón” que auspician en la región.

En “+Algodón” participan Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, Haití, Paraguay y Perú, y tiene entre sus objetivos facilitar y promover el acceso a nuevas tecnologías e innovaciones para las labores de campo de la agricultura familiar.

La cosecha mecanizada “brinda varios beneficios al pequeño agricultor, ya que la cosecha manual genera un alto costo de producción y, además, hay una dificultad de encontrar mano de obra calificada y disponible para ir al campo”, observó Lício de Sairre, dirigente del gremio algodonero del que hace parte Coopercat.

La cosecha manual “genera un gran riesgo de contaminación de la pluma por parte de los grupos de trabajadores que muchas veces llevan al campo materiales como envases de plástico. El mercado prefiere comprar algodón de cosecha mecanizada, para evitar ese tipo de contaminación”, dijo de Sairre.

En las pruebas preliminares, el algodón cosechado con la nueva máquina recogió entre 4,5 y 5,5 por ciento de impurezas, para pérdidas en cosecha de cuatro a cinco por ciento, lo que se considera normal, según Ribeiro.

Adriana Gregolin, responsable de “+Algodón” en la FAO, dijo que “el proyecto está direccionado al desarrollo de tecnologías sostenibles y buenas prácticas de producción, la creación de alianzas estratégicas público-privadas y el fortalecimiento de la asociatividad entre productores”.

También “a la generación de nuevas oportunidades de acceso a mercados, de forma inclusiva y sostenible”, añadió Gregolin. El algodón de las pequeñas fincas se considera fuente de ingresos complementarios para la agricultura familiar.

Los precios del algodón se han resentido del impacto sobre la economía global de la pandemia covid-19 y el rubro se cotiza entre 58 y 60 centavos de dólar por libra en el mercado de Nueva York, lejos de los buenos tiempos de 2010-2011, luego de la crisis de 2008-2009, cuando se cotizó por encima de dos dólares la unidad.

Brasil es el cuarto productor mundial de algodón, detrás de India, China y Estados Unidos, con una producción de 2,6 millones de toneladas en 1,5 millones de hectáreas sembradas con el arbusto. El otro gran productor regional es Argentina, con 300 000 TM anuales logradas sobre unas 450 000 hectáreas.