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17 de Octubre de 1945 - Día de la Lealtad Peronista: El pueblo se moviliza hacia la Plaza de Mayo exigiendo la libertad del Coronel Perón, dando nacimiento al movimiento politico de masas mas importante de la historia Argentina.

Jueves, 17 Octubre 2019 18:14

17 de Octubre de 1945 - Día de la Lealtad Peronista: El pueblo se moviliza hacia la Plaza de Mayo exigiendo la libertad del Coronel Perón, dando nacimiento al movimiento politico de masas mas importante de la historia Argentina.El 17 de Octubre por Leopoldo Marechal


Desde el Oeste un rumor…


Era muy de mañana, y yo acababa de ponerle a mi mujer una inyección de morfina (sus dolores lo hacían necesario cada tres horas). El coronel Perón había sido traído ya desde Martín García. Mi domicilio era este mismo departamento de calle Rivadavia. De pronto me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia: el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y, enseguida, su letra:

“Yo te daré/
te daré, Patria hermosa,/
te daré una cosa,/
una cosa que empieza con P/
Perooón”.
Y aquel “Perón” resonaba periódicamente como un cañonazo.
Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo a la Plaza de Mayo. Vi, reconocí, y amé los miles de rostros que la integraban no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina “invisible” que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas, y que no bien las conocieron les dieron la espalda. Desde aquellas horas me hice peronista.


Extraído del libro: “La Jornada del 17 de octubre” compilado por Fermín Chávez

Artículos Relacionados en Efemérides

  • 14 de diciembre de 1973 – Reconocimiento de la ONU sobre Puerto Rico

    En sus 400 años de dominio sobre la isla, España debió hacer frente a constantes rebeliones indígenas; al acoso de corsarios y potencias extranjeras que codiciaban Puerto Rico; a un importante movimiento autonomista y a una fuerte lucha por la independencia.
    El largo proceso emancipador emprendido en Puerto Rico encuentra su momento más significativo en Lares donde los patriotas se levantan en armas y, tras proclamar la Independencia y declarar la República, designan un Presidente Provisional; dictan una Constitución y adoptan una bandera y un himno nacional (23-IX-1896), a consecuencia de lo cual, España se vio obligada a renunciar a la facultad de modificar unilateralmente el status político de la isla y a otorgar a los
    puertorriqueños el derecho a gobernarse a sí mismos. (Carta Autonómica de 1897).
    Durante los 8 meses en que Puerto Rico se gobernó a sí mismo, se designó Jefe de Gobierno, se constituyó un Gabinete, se celebraron elecciones y se empezaron a ejercer oficialmente funciones de Gobierno Autónomo. De esta manera la nación alcanzó una personalidad jurídica propia que logró reconocimiento internacional al ser aceptada como miembro de la Unión Postal Universal.
    Esta etapa histórica se vio interrumpida con la invasión norteamericana perpetrada, el 25 de julio de 1896, a escasos 9 días de iniciadas las conversaciones tendientes a poner fin a la Guerra Hispano-Norteamericana que Estados Unidos provocase con claros propósitos expansionistas (21 de abril de 1898 a 11 de abril de 1899).
    En efecto, en lo que a Puerto Rico dice relación las ambiciones de Norteamérica obedecían tanto a razones estratégico-militares como comerciales. Para lograr sus propósitos, EE.UU. bombardeó Puerto Rico (25-V-1898) y desplegó 16.000 hombres para invadirlo. No obstante lo cual, el general Nelson Miles, a cuyo cargo estuvo la operación, afirmó en su primer discurso público que los norteamericanos habían venido a la isla a conferirle "las libres instituciones" de Norteamérica Dicho lo cual, disolvió el Gobierno puertorriqueño y clausuró el Parlamento.
    El sometimiento de una nación como Puerto Rico a otra, como Estados Unidos; de habla, religión, origen, cultura e idiosincrasia diferente no ha podido ser si no duro y dramático, sobretodo que éste último se ha valido de todo su poderío para penetrar y silenciar la cultura boricua.
    En efecto, la memoria colectiva de los puertorriqueños ha sido víctima de la acción de los norteamericanos que han reescrito la historia de la nación silenciando las luchas por la independencia; han impuesto la enseñanza de su propia historia; han obligado a usar la bandera e himno estadounidenses y han permitido la conmemoración de escasos eventos relacionados con la isla.
    A pesar de que, a la luz de los principios de Derecho Internacional, la figura del E.L.A. aparece como una ficción, ella ha resultado útil para disimular el carácter colonialista de la presencia norteamericana en Puerto Rico. En efecto, finiquitada la constitución del E.L.A., en 1953, EE.UU. solicita y obtiene de la ONU autorización para dejar de rendir el informe anual que debía evacuar sobre su colonia de Puerto Rico.
    Sin embargo, la Asamblea General de la ONU aprueba, en 1960, la resolución 1514 en pro de la libertad de todos los pueblos sometidos y crea, en 1961, el Comité Especial de Descolonización a objeto de fomentar la desaparición de las colonias existentes.
    En cumplimiento de tales fines, dicho Comité se ha pronunciado en relación a Puerto Rico: en 1967, al rechazar la petición formulada por Washington a fin de que se declarase "incompetente" para tratar el caso; en 1972, en que aprobó una resolución reconociendo el derecho inalienable a la autodeterminación e independencia que asiste al pueblo boricua y en 1973 en que, reafirmando lo anterior, solicitó a EE.UU. que se abstenga de cualesquiera medidas que impida a
    Puerto Rico el ejercicio pleno de su independencia.

  • 14 de diciembre de 1973 – Reconocimiento de la ONU sobre Puerto Rico

    En sus 400 años de dominio sobre la isla, España debió hacer frente a constantes rebeliones indígenas; al acoso de corsarios y potencias extranjeras que codiciaban Puerto Rico; a un importante movimiento autonomista y a una fuerte lucha por la independencia.
    El largo proceso emancipador emprendido en Puerto Rico encuentra su momento más significativo en Lares donde los patriotas se levantan en armas y, tras proclamar la Independencia y declarar la República, designan un Presidente Provisional; dictan una Constitución y adoptan una bandera y un himno nacional (23-IX-1896), a consecuencia de lo cual, España se vio obligada a renunciar a la facultad de modificar unilateralmente el status político de la isla y a otorgar a los
    puertorriqueños el derecho a gobernarse a sí mismos. (Carta Autonómica de 1897).
    Durante los 8 meses en que Puerto Rico se gobernó a sí mismo, se designó Jefe de Gobierno, se constituyó un Gabinete, se celebraron elecciones y se empezaron a ejercer oficialmente funciones de Gobierno Autónomo. De esta manera la nación alcanzó una personalidad jurídica propia que logró reconocimiento internacional al ser aceptada como miembro de la Unión Postal Universal.
    Esta etapa histórica se vio interrumpida con la invasión norteamericana perpetrada, el 25 de julio de 1896, a escasos 9 días de iniciadas las conversaciones tendientes a poner fin a la Guerra Hispano-Norteamericana que Estados Unidos provocase con claros propósitos expansionistas (21 de abril de 1898 a 11 de abril de 1899).
    En efecto, en lo que a Puerto Rico dice relación las ambiciones de Norteamérica obedecían tanto a razones estratégico-militares como comerciales. Para lograr sus propósitos, EE.UU. bombardeó Puerto Rico (25-V-1898) y desplegó 16.000 hombres para invadirlo. No obstante lo cual, el general Nelson Miles, a cuyo cargo estuvo la operación, afirmó en su primer discurso público que los norteamericanos habían venido a la isla a conferirle "las libres instituciones" de Norteamérica Dicho lo cual, disolvió el Gobierno puertorriqueño y clausuró el Parlamento.
    El sometimiento de una nación como Puerto Rico a otra, como Estados Unidos; de habla, religión, origen, cultura e idiosincrasia diferente no ha podido ser si no duro y dramático, sobretodo que éste último se ha valido de todo su poderío para penetrar y silenciar la cultura boricua.
    En efecto, la memoria colectiva de los puertorriqueños ha sido víctima de la acción de los norteamericanos que han reescrito la historia de la nación silenciando las luchas por la independencia; han impuesto la enseñanza de su propia historia; han obligado a usar la bandera e himno estadounidenses y han permitido la conmemoración de escasos eventos relacionados con la isla.
    A pesar de que, a la luz de los principios de Derecho Internacional, la figura del E.L.A. aparece como una ficción, ella ha resultado útil para disimular el carácter colonialista de la presencia norteamericana en Puerto Rico. En efecto, finiquitada la constitución del E.L.A., en 1953, EE.UU. solicita y obtiene de la ONU autorización para dejar de rendir el informe anual que debía evacuar sobre su colonia de Puerto Rico.
    Sin embargo, la Asamblea General de la ONU aprueba, en 1960, la resolución 1514 en pro de la libertad de todos los pueblos sometidos y crea, en 1961, el Comité Especial de Descolonización a objeto de fomentar la desaparición de las colonias existentes.
    En cumplimiento de tales fines, dicho Comité se ha pronunciado en relación a Puerto Rico: en 1967, al rechazar la petición formulada por Washington a fin de que se declarase "incompetente" para tratar el caso; en 1972, en que aprobó una resolución reconociendo el derecho inalienable a la autodeterminación e independencia que asiste al pueblo boricua y en 1973 en que, reafirmando lo anterior, solicitó a EE.UU. que se abstenga de cualesquiera medidas que impida a
    Puerto Rico el ejercicio pleno de su independencia.

  • 13 de diciembre de 1976 – La Masacre de Margarita Belén

    Se conoce como Masacre de Margarita Belén a la tortura y fusilamiento de 22 presos políticos, en su mayoría militantes de la Juventud Peronista, ultimados en un operativo conjunto del Ejército Argentino (ilegales desde el golpe de Estado: constitucionalmente eran "bandas armadas") y la Policía del Chaco durante la noche del 12 al 13 de diciembre de 1976, en un lugar cercano a la localidad de Margarita Belén, provincia del Chaco.
    El fusilamiento se disfrazó, como era común en la práctica de la época, de un tiroteo fortuito acaecido durante un intento de huida de los prisioneros. El caso fue uno de los más de setecientos tomados en cuenta en el Juicio a las Juntas, en 1985, y por eso se condenó a los ex dictadores Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti, que más tarde, en 1990, serían indultados por el entonces presidente Carlos Menem.
    Se ha supuesto que las medidas, ordenadas por el entonces coronel Cristino Nicolaides, a la sazón jefe de la Séptima Brigada de Infantería, se tomaron como represalia del ataque efectuado el 5 de octubre de 1975 por un grupo armado no identificado contra la sede del Regimiento 29 de Formosa, produciendo un fuerte golpe a las fuerzas de seguridad.
    El domingo 12 de diciembre de 1976, siete militantes de la Juventud Peronista detenidos legalmente e incomunicados en la Unidad Penitenciaria 7 de la ciudad de Resistencia fueron retirados de sus celdas, con el pretexto de su traslado a la cárcel de máxima seguridad de Formosa. Fueron trasladados en transportes militares a la alcaidía de Resistencia; el ex-diputado de la Unión Cívica Radical Víctor Marchesini, también preso en la alcaidía, informaría luego que fueron torturados en el comedor del establecimiento, antes de ser aislados en celdas individuales. Pocos días antes, otros detenidos habían llegado a la Brigada de Investigaciones de Resistencia y luego a la alcaidía, trasladados desde otras cárceles de la provincia de Misiones, a los que se sometió al mismo tratamiento.
    De acuerdo a testimonios presentados ante la CONADEP, los encargados de la tortura pertenecían al Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército al mando del entonces teniente coronel Armando Hornos; los acompañaban agentes de la brigada de investigaciones de la policía del Chaco. Durante la noche, se presentó una comisión militar, que presentó órdenes de traslado para retirar a los detenidos; éstos fueron entregados, y transportados en dos camiones militares, custodiados por un patrullero de la policía del Chaco, hasta un descampado vecino a la localidad de Margarita Belén.
    La versión oficial de los hechos indicó que la columna que trasladaba a los detenidos había sido atacada en la ruta nacional 11, y que en el combate subsiguiente tres de los presos fueron muertos, mientras que los restantes huyeron. Sin embargo, la investigación realizada por la CONADEP demostró, en base a informes proporcionados por un miembro de la policía chaqueña, Eduardo Ruiz Villasuso, que los presos no estaban en condiciones de huir; uno de ellos, Carlos Zamudio, había recibido días antes la visita de su esposa, que confirmó en declaraciones que no podía caminar siquiera por las torturas recibidas, mucho menos huir. De acuerdo a los escritos de Ruiz Villasuso, las mujeres fueron violadas, tres de los presos varones fueron castrados, y todos ellos torturados en el camino. Al llegar a Margarita Belén, fueron colocados en varios vehículos y fusilados. Los cadáveres de diez de los muertos fueron llevados al cementerio de Resistencia, y allí enterrados en tumbas cuya apertura se había ordenado el día anterior.
    El episodio se incluyó como caso 678 en la causa 13 abierta contra la junta militar. La Cámara Federal de Buenos Aires halló responsable de homicidio agravado por alevosía a Jorge Rafael Videla, y sentenció que la versión oficial carecía de verosimilitud, indicando que los detenidos "fueron muertos por las fuerzas encargadas de su traslado y no por elementos subversivos como oficialmente se anunciara". Las Cámaras Federales de Rosario y Paraná habían citado a declarar por la misma causa a Nicolaides, a Leopoldo Fortunato Galtieri y al jefe de la policía santafesina, Wenceslao Ceniquel, todos ellos hallados culpables.
    Transcurridos treinta y cinco años de los fusilamientos, diez de la reapertura de la causa judicial, luego de escuchar a más de 120 testigos, en 60 audiencias orales y públicas, la lectura de la parte resolutiva de la sentencia llevó menos de 30 minutos para escuchar la condena a cadena perpetua a ocho militares, sentencia del Tribunal Oral Federal de Resistencia, Capital de la Provincia del Chaco, el 16 de mayo del presente año. Gladys Yunes, presidenta del Tribunal, leyó la condena a cadena perpetua contra Athos Rennes, Ernesto Simoni, Aldo Martínez Segón, Germán Riquelme, Jorge Carnero Sabol, Ricardo Reyes, Ricardo Losito (ya había sido condenado a 25 años en la causa por el ex Regimiento de Infantería 9, en Corrientes) y José Luis Patetta (también condenado a 25 años, pero en la causa Caballero que investigó la represión ilegal en el Departamento de Policía de Chaco). En cambio, fue absuelto Luis Alfredo Chas, por falta de pruebas

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