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Reportajes.ADN // IRENE SELSER responde a Stela Calloni por la memoria de su padre

Lunes, 01 Julio 2019 18:52

(adnmarcospaz // Irene Selser // México DF).-- "Pecamos de buena fe", es lo que le sale del alma a Irene Selser, hija del reconocido escritor y periodista argentino Gregorio Selser, ante la cuestionada biografía de su padre escrita por Julio Ferrer, un trabajo prologado y defendido por la periodista militante Stela Calloni. Una polémica que revuelve memorias y concepciones políticas.

ADN.INFO:   Estimada Irene, acaba de salir publicada una carta de la periodista argentina Stella Calloni en la que dice que usted y su hermana Gabriela, cito: "no tienen entidad para autorizar o desautorizar un libro de testimonios..." como el de Julio Ferrer sobre su padre. ¿Cómo reacciona ante una afirmación tan tajante? ¿Tienen ustedes dos "entidad" para cuestionar lo que se escriba sobre Gregorio Selser?

Resultado de imagen para irene selserNuestra entrevistada, además de hija del gran Gregorio Selser es una autora con vuelo poético propio en México.
Antes que nada, muchas gracias a la agencia adn.info por darnos la oportunidad  de explicar a los lectores argentinos por qué estamos rechazando un libro que, más que una biografía, fue concebido –ahora lo vemos– como un material de propaganda para involucrar a nuestro padre, fallecido en México a la edad de 69 años, el 27 de agosto de 1991, es decir hace ya casi 28 años, en el proyecto político del señor Ferrer y la señora Calloni. De hecho, en la carta que menciona, nos queda claro, aunque ella lo niegue, que sí es la mentora de Ferrer por la defensa tan visceral y enconada que hace del “joven periodista” (43 años) cuya obra, es claro, no habla por él.  

No sabemos qué quiso decir Calloni con el sustantivo latino “entidad”, una de cuyas acepciones es “aquello que constituye la esencia de una cosa”, su “unidad” y su “identidad”. En informática, curiosamente, la “entidad” deriva de “herencia”, por lo que definitivamente mi hermana Gabriela y yo, las únicas “herederas” de nuestro padre y de nuestra también fallecida madre Marta Ventura, sí tenemos “entidad” para autorizar o desautorizar un libro que no hace honor a lo que fue su vida, su obra y su integridad como periodista y pensador.

Por otro lado, es bochornoso ver cómo la propagandista Calloni trata de aprovecharse de la amistad que tuvo con nuestros padres en México para buscar adueñarse de su legado. Ella sí, no tiene “entidad” para hacerlo. Con un lenguaje ofensivo y temerario, Calloni, quien nos conoció en México desde que éramos muy jóvenes a causa del exilio, no tiene derecho a erigirse en dueña absoluta de la verdad en aras de un libro que prometía ser una biografía rigurosa, pero que, como ya expresamos en dos cartas anteriores divulgadas en Argentina, México, España, así como en otros países latinoamericanos, ha sido pensada y elaborada como un instrumento político.  

ADN.INFO:    Calloni alega que ustedes firmaron un Acuerdo con Ferrer. ¿Puede explicar para adn.info qué establece ese Acuerdo, o si no existe acuerdo alguno?

La señora Caloni miente, a sabiendas de que no existe ningún “acuerdo” firmado con Ferrer para promover su libro en México. Hay un texto que él nos envió, firmado sólo por él y del cual tenemos copia, en el que de manera voluntaria Ferrer conviene en que, en caso de “eventuales nuevas ediciones” en México o cualquier otro país, la única versión que nosotras “aprobamos como biografía autorizada”, es la que yo corregí. Esto nos da la razón en cuanto a que no tenemos por qué “aprobar” la primera versión del libro, como él mismo acepta, de la cual nunca tuvimos conocimiento.

Por cierto, Ferrer también acepta en ese escrito que “cualquier edición ulterior en cualquier país, idioma y/o formato, ya sea un prólogo, una presentación, una introducción, entrevistas, comentarios de terceras personas, etc., debe ser consultado para su aprobación y eventual edición” con nosotras. Sin embargo, como es un texto que solamente él firmó y que no tiene la rúbrica de un notario que le dé validez legal ni la contraparte de nuestras firmas, no lo obliga más que moralmente a cumplir con su palabra. Pero lamentablemente la moral está reñida con un comportamiento oportunista.

Sobre la oferta de corregirlo y mejorarlo, ésta se reduce a un email a inicios de febrero pasado donde le ofrecemos corregirle sus yerros como un gesto de buena voluntad de parte nuestra, luego de que Ferrer nos confesara que “un editor amigo” le dijo que su volumen, recién presentado en La Plata y el cual aún no conocíamos, tenía “varios errores”. Siendo Gabriela y yo periodistas y escritoras, y por tratarse desde luego de nuestro padre, le ofrecimos nuestro apoyo gratuito para mejorar su texto con vistas a una eventual edición mexicana. No somos “representantes literarias” ni tenemos una casa editorial como para asegurarla a nadie ninguna publicación.

Al comenzar a corregir el libro, con el beneplácito de Ferrer, hallamos muchos errores de redacción e históricos desde las primeras páginas, como por ejemplo afirmar que la revolución sandinista de 1979 fue el “16 de julio”, cuando ocurrió el 19, o que el patriota nicaragüense Augusto C. Sandino se llamaba “César”, lo que demuestra que ni siquiera leyó el indispensable “Sandino, general de hombres libres” que mi padre publicó en Buenos Aires en 1955, y en el cual aclara que la famosa “C” del campesino rebelde era por Calderón, el apellido de su madre, y no se llamaba “César” como Ferrer y el común lo siguen llamando.  
                                                                  Resultado de imagen para daniel ortega maloResultado de imagen para daniel ortega malo  Dos imágenes del comandante Daniel Ortega: la del joven Comandante de una revolución que entusiasmó a muchos, entre ellos a los argentinos Gregorio Selser y a Julio Cortázar, y la del Presidente de hoy junto con su esposa Rosario Murillo: ambos son muy cuestionados por un sector del pueblo nicaraguense y sobre todo por muchos jefes guerrilleros y cuadros del FSLN, que junto a Daniel dirigieron la revolución en julio de 1979.

Debo aclarar que nosotras no cambiamos de opinión “en dos días”, como maliciosamente pretendió hacer creer una colega de Calloni recientemente, mediante un artículo en un diario mexicano. Varios colegas y amigos, que nos ayudaron en la revisión histórica del libro durante casi un mes, tienen copia de todas las comunicaciones mantenidas con Ferrer, en las queda claro el deterioro de la relación que durante un tiempo habíamos mantenido, de forma muy respetuosa y cordial de nuestra parte.

Es muy importante aclarar que a las omisiones y/o errores en el texto publicado en Argentina, el autor sumó otros añadidos para una eventual nueva edición en algún país, los cuales distorsionan gravemente los hechos. Ya en esa primera edición se afirma que la publicación de la obra de Gregorio Selser “ha sido una preocupación constante del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, desde la llanura y nuevamente desde el gobierno”, al que volvió en 2007 y donde se mantiene tras dos cuestionadas reelecciones;  cuando lo cierto es que, durante 11 años de revolución sandinista (1979 a 1990), jamás fue publicado en Nicaragua uno solo de los libros de Gregorio Selser, lo cual fue siempre motivo de dolor y de extrañeza para él. El primer “Sandino…” se publicó recién en 1990, después de la derrota electoral sandinista, y en una edición incompleta, pues se anunciaron dos tomos y sólo publicaron uno.  

Cuando le dijimos a Ferrer que tal afirmación era falsa alegó no saber “porque estoy lejos y ustedes saben mucho más que yo”. Pero su insistencia en proyectar a Ortega y/o a funcionarios de su gobierno involucrados en la represión contra miles de jóvenes tras el estallido de la rebelión cívica de abril de 2018, nos hizo pensar que, más que “ignorancia” o problema “geográfico”, lo que había detrás del libro era un proyecto político, haciendo aparecer a mi padre como validando a regímenes de fuerza que él jamás avalaría.

Ha sido por cierto Calloni –tan lejos de la periodista ávida de información que alguna vez fue–, quien en numerosos artículos publicados en el último año llama “terroristas” y “asesinos” a los muchachos universitarios y a las más de 300 personas asesinadas en Nicaragua en el último año por la Policía y los paramilitares, que además causaron miles de heridos, cientos de presos políticos y millares de exiliados; adhiriendo, a su vez, al bochornoso respaldo que Cuba le ha dado a los gobiernos de Nicaragua y de Venezuela en los últimos años.

Resultado de imagen para irene selserUno de los libros escritos por nuestra entrevista Irene. 
Fue ese tema, junto a la negativa de Ferrer a incluir en su libro dos hechos históricos que reflejaban la independencia de criterios de mi padre y su pensamiento crítico –incluso ante la revolución cubana, a la que siempre quiso y defendió, pero también señaló sus muchos errores– lo que nos hizo tomar distancia del libro y comprender que había algo más detrás de la pretendida biografía, que un lector desprevenido podría no notar, pero nosotras sí.

ADN.INFO:      Irene, Calloni afirma que usted quiso introducir unos párrafos que adulteraban el pensamiento de su padre. Escribe Calloni: "... quería introducir una supuesta declaración personal de su padre, para insinuar que estaba enfrentado a Cuba". ¿Qué respuesta le provoca a usted esta declaración?

Calloni vuelve a manipular la realidad. Desde los inicios del libro, Ferrer nos había ofrecido a Gabriela y a mí “escribir dos páginas” a modo de testimonio sobre nuestro padre. Declinamos en su momento para no interferir. Pero al leer el libro y los añadidos que Ferrer pretendía incorporar a posibles nuevas ediciones, yo acepté su oferta. No para hablar “en nombre de mi padre”, como afirma Calloni, sino para decir lo que yo pensaba de sus enseñanzas y su legado a partir de mi propia visión de las izquierdas hoy. Eran unos pocos párrafos entrecomillados, fuertes, sí, de una de las hijas de su biografiado, en un libro de casi 500 páginas que les dedica declaraciones de hasta tres páginas a más de 40 entrevistados.

Ferrer optó por la censura porque no estaba de acuerdo con lo que escribí, luego de habernos ofrecido espacio para expresarnos. Si hubiera aceptado incluir mi opinión, sin duda cualquier nueva edición del libro habría gozado de un equilibrio de ideas que podría darle más prestigio, respeto y veracidad al texto.

Quiero aclarar también que mis hermanas y yo siempre compartimos los ideales socialistas, libertarios, humanistas y solidarios de mi padre, así como su condena a las dictaduras, de la cual Cuba era de alguna manera una excepción, por la esperanza que representó esa revolución en los años ’60 y por su incesante y desigual lucha contra el bloqueo de EU. Pero cuando la geopolítica termina siendo un pretexto para respaldar a regímenes de “izquierda” que masacran a sus pueblos, luego de derrocar a sangrientas dictaduras que los precedieron , para hoy emularlas, es un imperativo moral tomar distancia y denunciarlo. Eso nos enseñó nuestro padre y eso estamos haciendo al denunciar los propósitos de este libro.

ADN.INFO:     También afirma Calloni que el autor cuestionado acudió a ustedes para precisar la "semblanza" biográfica de su padre y que ustedes harían gestiones para una edición mexicana de su libro, dando por hecho que eso era un aval suficiente y respaldo a su obra. ¿Es así?

Resultado de imagen para julio ferrer periodista             Resultado de imagen para LIBRO DE JULIO FERRER SOBRE GREGORIO SELSER El autor de la biografía, motivo de la polémica  que involucró a decenas de intelectuales entrevistados y a la prologuista Stella Calloni
Ferrer nos contactó, en efecto, hace unos años para hablarnos del libro, pero en ningún momento para precisar “la semblanza”. Fuimos siempre muy discretas, no quisimos interferir como un acto de respeto hacia su trabajo. Pero le ayudamos con material fotográfico, documentos y muchos contactos en México y América Latina para sus entrevistas. Gabriela le proveyó desde Nicaragua, donde vive y ejerce como corresponsal de prensa, un sinnúmero de fotografías familiares. Realmente actuamos de buena fe, al punto de resultar presas de un engaño. Nunca pensamos que el objetivo de la biografía sería el de manipular su vida y su obra a favor de una realidad política en la región que no existía cuando él falleció.

Sobre una eventual publicación en México, le ofrecí mi ayuda a Ferrer para intentar hallar alguna casa que se interesara, pero eso fue antes de conocer el libro impreso y de leer los añadidos a posibles nuevas ediciones, además de que Ferrer se opuso, como decimos en la segunda carta pública, a que yo incluyera dos sucesos históricos relevantes referidos a Cuba y en los cuales mi padre protagonizó su rechazo.  Esto no pretendía violentar el libro de Ferrer, sino dejar claro el pensamiento crítico de nuestro padre, para evitar que él apareciera ahora con una actitud acrítica y complaciente hacia posturas autoritarias de la izquierda que él siempre cuestionó, desde sus mismas filas y sin perder su posición antimperialista.

Con Gabriela hemos exhortado a las editoriales más serias de México y América Latina a no caer en el juego del autor. Por algo Ferrer intentó en vano, durante mucho tiempo, convencer a las principales editoriales de Buenos Aires, que una y otra vez rechazaron su obra, según él mismo se lamentaba.

Si acaso Julio Ferrer lograra publicar este libro en otro país, lo cual no podemos impedir, deberá también quitar de la primera página de Agradecimientos su mención a nuestra “calidez humana y generosidad”, que él burló, así como la alusión a que con Gabriela lo habíamos nombrado “custodio de honor” de la primera máquina de escribir de nuestro padre; otro error que cometimos, pero que afortunadamente ya fue enmendado.

En su carta, visceral y desbordada, Calloni victimiza a su pupilo al presentarlo como un “compañero humilde” que ha sido objeto de “insultos”, “amenazas” y “mensajes de odio” de nuestra parte; además de halagarlo mencionando que la familia de Ferrer fue víctima de la dictadura de Jorge Videla, lo cual no tiene nada que ver con la discusión que nos ocupa. Para el caso, también nuestra familia, y las de cientos de miles de argentinos, fueron víctimas de persecución y exilio.

Resultado de imagen para gregorio selser contra estados unidosSi bien nadie puede hablar a nombre de los fallecidos, Calloni dice “no tener dudas” de que Gregorio Selser estaría hoy escribiendo en contra de Estados Unidos. Seguramente sí, lo haría, pero también estaría levantando su voz en defensa de la libertad mancillada por los nuevos populismos en América Latina, donde cada día queda más claro que la disputa ya no es entre derechas e izquierdas sino entre democracia versus autoritarismo y violación de los derechos humanos versus libertad.

Sobre la acusación de Calloni de que utilizamos un lenguaje de “guerra psicológica”, sólo falta que diga que somos “agentes de la CIA” o “financiadas por el imperio”, apelativos que la propagandista utiliza reiteradamente para descalificar a quienes no piensan o actúan como ella.

Reiteramos que vamos a seguir ejerciendo nuestro legítimo derecho a rechazar el libro de Ferrer como descendientes directas de nuestro padre, con quien tuvimos una relación entrañable, y por ser quienes más lo conocimos junto a mi madre y a nuestra tan querida hermana Claudia, fallecida en Buenos Aires hace cinco años.  

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