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Por qué el progresismo y la izquierda no pueden limitarse a simples alianzas electorales

Sábado, 03 Noviembre 2018 11:09

(adnmarcospaz // Elizabeth Alves / Madrid / PensamientoCrítico).-- “Syriza en el poder, pero también Podemos, son partidos que se han convertido en proyectos socialdemócratas moderados, en el mejor de los casos”. ¿Es relevante hoy la ideología marxista? ¿O ahora apenas tenemos “los despojos” de estas ideas en los partidos socialdemócratas dominantes, 

Resultado de imagen para JOHN BELLAMY FOSTEREl autor, es un pensador marxista,  profesor de sociología en la Universidad de Oregón y editor de la revista de pensamiento crítico Monthly Review.                                                                                                                                               Fue básicamente tienen los mismos programas que los partidos de derecha?No hay duda que la crítica teórica marxista del capitalismo es más relevante hoy que nunca y ejerce una influencia creciente en muchas partes del mundo, una señal más de la profunda crisis del sistema y el aumento de la disidencia.

Sin embargo, cómo traducir esto a la práctica es inevitablemente más difícil y varía de un territorio a otro. En la actualidad la política electoral en América del Norte y Europa es principalmente el dominio de los partidos capitalistas. Los socialdemócratas se han convertido en social- liberales sociales y ya no hay distinción entre ellos y el centro-derecha.

Esto no es un reflejo de las fuerzas sociales existentes en la sociedad, tanto por las políticas de austeridad impuestas por el capital en la era neoliberal, debido, básicamente, a la pretensión thatcherista que no había una alternativa al sistema actual. Todo esto formaba parte de la narrativa del “fin de la historia”: de la noción que el liberalismo / capitalismo era el único futuro posible tras la desaparición de sociedades del tipo soviético.

En esta atmósfera, el capital, que estaba enfrentando su propia crisis de acumulación, ha buscado llevar a cabo lo que Gramsci llamó una “revolución pasiva”, empleando su posición hegemónica para cambiar las reglas de manera permanente a su favor.

Sin embargo, el empeoramiento de las condiciones generales, reflejado en: estancamiento económico, financiarización, aumento de la desigualdad, crisis ecológica planetaria, extensión de la guerra y riesgos para la humanidad en muchos campos, se ha combinado para hacer una caricatura de la idea de progreso del capitalismo.

En todas partes, la gente está luchando para hacer frente a las crisis sociales y ecológicas, y cada vez más, los pueblos se dan cuenta que estos problemas requieren una fin del actual sistema de acumulación. El estado neoliberal está ahora en crisis. Los bloques de poder dominantes, en casi todos los países, están recurriendo a partidos neofascistas como una manera de asegurar su control sobre la sociedad, es decir, una utilización del poder duro conformando por alianzas entre los ricos y un nueva clase media reaccionaria.

En estas circunstancias, los movimientos y estrategias pueden diferir ampliamente entre países. En Europa occidental, los Estados Unidos y Japón – es decir en la tríada imperialista – las luchas radicales más importantes son generalmente extraparlamentarias, aunque el Partido Laborista – con Corbyn a la cabeza en el Reino Unido – representa que puede la lucha parlamentaria ser crucial. Esto es así porque por primera vez la dirección del Partido Laborista está tomando una postura antiimperialista.

En los movimientos globales del Sur han aparecido movimientos revolucionarios que se proponen un socialismo autentico y como ha sido verdad durante más de un siglo, las principales revoluciones se han producido en la periferia y semi-periferia del sistema capitalista.

Uno de sus libros se llama The Theory of Monopoly Capitalism. ¿Puede darnos una idea del argumento principal? ¿De qué se trata?
La teoría del capitalismo monopolista se centra en el análisis del capital monopolista de Paul A. Baran y Paul M. Sweezy, que en su tiempo fue el estudio más influyente de la política económica marxista y de la teoría de la crisis.

Baran nació en Ucrania en la Rusia zarista y se educó en la Unión Soviética y Alemania. Cuando Hitler llegó al poder huyó a Polonia, ya era doctor en economía pero prosiguió sus estudios en Harvard, Estados Unidos. Después de la guerra trabajo bajo la dirección John Kenneth Galbraith, también la Reserva Federal y fue profesor de economía en Stanford. Su libro más famoso, antes de Monopoly Capital, fue The Political Economy of Growth (1957); una obra fundamental en la teoría de la dependencia marxista.

Sweezy era hijo del vicepresidente de uno de los bancos de JP Morgan, y fue producto de una educación de élite en Harvard (en Exeter). Se sintió atraído por el marxismo durante su estadía en la London School of Economics. Sweezy escribió The Theory of Capitalist Development: Principles of Political Economy (1942), que a menudo se considera como uno de los trabajos más importante sobre los principios económicos marxistas.

Sweezy es el editor fundador de Monthly Review, para el cual Albert Einstein escribió su “¿Por qué el socialismo?” en el primer número. Sweezy fue blanco de la cacería de brujas anticomunista durante la época de McCarthy, La revolución cubana fue fundamental para Baran y Sweezy, y el Monthly Review adquirió su identidad primaria como un medio defensor de las revoluciones de lo que entonces se llamaba el Tercer Mundo.

Con el libro “Monopoly Capital” se expuso la razón económica que hace que el estado normal del capitalismo monopolista es una era un estancamiento permanente. Este análisis fue un crítica radical al capitalismo fue la base para el desarrollo de la economía política radical en los Estados Unidos hasta mediados de la década de 1970.

Sin embargo a fines de la década de 1970 hubo un movimiento, en el marxismo occidental, que fue enormemente creativo en muchos aspectos, pero que condujo a un rechazo por parte de un sector de la izquierda a las ideas acerca capitalismo monopolista retrotrayendo al marxismo a cierto fundamentalismo.

En esta visión fundamentalista, consideraba que la crítica de Marx al capitalismo era suficiente para analizar del presente. Por tanto fueron minimizadas las consecuencias de la concentración, la centralización del capitalismo, el crecimiento de los oligopolios y el predominio de las corporaciones multinacionales. La economía política marxista retrocedió así en muchos aspectos. Las críticas a los estudios de Baran y Sweezy, afirmaron de manera injustificada, que ambos economistas habrían negado la teoría del valor marxista.

Mi libro The Theory of Monopoly Capitalism, fue pensado para responder a estas críticas y, demostrar cómo la teoría económica se había desarrollado de acuerdo al riguroso pensamiento crítico de Marx .

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