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6 de julio de 1848 – Finaliza la Guerra México – Estados Unidos

Jueves, 05 Julio 2018 20:03

La Intervención estadounidense en México, también conocida como invasión estadounidense y Guerra Estados Unidos-México, fue un conflicto bélico que enfrentó a México y a los Estados Unidos entre 1846 y 1848. Este conflicto armado se inició por las pretensiones expansionistas de los Estados Unidos de América, cuyo primer paso fue la creación de la República de Texas —a la que el gobierno mexicano consideraba un territorio rebelde que podía reconquistar—, sobre una parte del territorio de Coahuila, Tamaulipas, Chihuahua y Nuevo México; este hecho, sumado a la demanda de indemnización al gobierno mexicano por los daños causados en Texas durante la guerra de independencia de ese antiguo territorio coahuilense y los intereses estadounidenses en adquirir los territorios de Alta California y Nuevo México en gran parte por el descubrimiento de grandes yacimientos de oro, provocaron la invasión al territorio mexicano por parte del ejército estadounidense.

James K. Polk, quien había sido elegido como el undécimo Presidente de los Estados Unidos en 1844, prometió durante su campaña, en un ambiente de deseado expansionismo, adquirir nuevas tierras para lanzar a la nación a nuevos y sugerentes desafíos. Pronto quiso cumplir con sus promesas: obtuvo Oregón de los británicos, y negoció la compra de California y otros territorios mexicanos. El entonces Presidente de México, Mariano Paredes, rechazó la oferta norteamericana, como era previsible. Furioso, todavía, por la anexión yankee de Texas en 1845, así como los intentos por alcanzar la frontera del Río Grande, declaró un estado de guerra “defensiva” el 23 de Abril de 1846. No fue sino el principio de una escalada de tensión y pequeñas escaramuzas. Cuando los altercados alcanzaron la recién adquirida Texas, Polk pidió permiso al Congreso para declararle la guerra a México: éste la aceptó el 13 de Mayo.
La guerra, por otra parte, agravó, hacia el interior de los Estados Unidos, las tensiones acerca de la esclavitud cuando hubo de discutirse el régimen jurídico de los nuevos estados ganados en la guerra. Las tensiones se hicieron tan fuertes que muchos consideran la Guerra de México como el punto de no retorno en la carrera hacia la guerra civil que estallaría pocos años más tarde.

La Intervención estadounidense en México, también conocida como invasión estadounidense y Guerra Estados Unidos-México, fue un conflicto bélico que enfrentó a México y a los Estados Unidos entre 1846 y 1848. Este conflicto armado se inició por las pretensiones expansionistas de los Estados Unidos de América, cuyo primer paso fue la creación de la República de Texas —a la que el gobierno mexicano consideraba un territorio rebelde que podía reconquistar—, sobre una parte del territorio de Coahuila, Tamaulipas, Chihuahua y Nuevo México; este hecho, sumado a la demanda de indemnización al gobierno mexicano por los daños causados en Texas durante la guerra de independencia de ese antiguo territorio coahuilense y los intereses estadounidenses en adquirir los territorios de Alta California y Nuevo México en gran parte por el descubrimiento de grandes yacimientos de oro, provocaron la invasión al territorio mexicano por parte del ejército estadounidense.

James K. Polk, quien había sido elegido como el undécimo Presidente de los Estados Unidos en 1844, prometió durante su campaña, en un ambiente de deseado expansionismo, adquirir nuevas tierras para lanzar a la nación a nuevos y sugerentes desafíos. Pronto quiso cumplir con sus promesas: obtuvo Oregón de los británicos, y negoció la compra de California y otros territorios mexicanos. El entonces Presidente de México, Mariano Paredes, rechazó la oferta norteamericana, como era previsible. Furioso, todavía, por la anexión yankee de Texas en 1845, así como los intentos por alcanzar la frontera del Río Grande, declaró un estado de guerra “defensiva” el 23 de Abril de 1846. No fue sino el principio de una escalada de tensión y pequeñas escaramuzas. Cuando los altercados alcanzaron la recién adquirida Texas, Polk pidió permiso al Congreso para declararle la guerra a México: éste la aceptó el 13 de Mayo.
La guerra, por otra parte, agravó, hacia el interior de los Estados Unidos, las tensiones acerca de la esclavitud cuando hubo de discutirse el régimen jurídico de los nuevos estados ganados en la guerra. Las tensiones se hicieron tan fuertes que muchos consideran la Guerra de México como el punto de no retorno en la carrera hacia la guerra civil que estallaría pocos años más tarde.

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