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18 de septiembre de 1810 – Independencia de Chile

Miércoles, 18 Septiembre 2019 16:52

18 de septiembre de 1810 – Independencia de Chile

Como independencia de Chile se conoce al proceso histórico que permitió emancipación de Chile del Imperio español, acabando con el período colonial y dando inicio a la conformación de una república independiente. Este proceso tiene su punto de partida el establecimiento de la Primera Junta Nacional de Gobierno (el 18 de septiembre de 1810) y la abdicación de Bernardo O'Higgins al cargo de Director Supremo (el 28 de enero de 1823).
En la sesión del 18 de septiembre de 1810, los juntistas gritaron a voz en cuello: "¡Junta queremos! ¡Junta queremos!". El anciano Toro y Zambrano, de 83 años, accedió y entregó el bastón ceremonial, agregando: "He aquí el bastón. Disponed de él y del mando". Siete de los más notables vecinos de Santiago fueron elegidos a la Junta de Gobierno, incluyendo a Toro y Zambrano como Presidente.
La situación era más bien confusa y no contemplaba ni resolvía el otro problema de fondo: la exclusión de la vida política de muchos del sector criollo y la totalidad del mestizaje (La población indígena no era considerada en absoluto). De hecho, el "electorado" de la época se restringía, de acuerdo al sistema político y legal de la época, al "vecindario noble", sector constituido en su mayoría por aquellos nacidos en España, los que se consideraban miembros de la nobleza y los miembros del aparato administrativo colonial a nivel local. Abusando imprudentemente de ese privilegio, el sector monarquista no creyó necesario contemplar las aspiraciones de los criollos o buscar un consenso, lo que produjo una agudización de los sentimientos "exaltados" de ese sector. Esta situación se hizo obvia con la muerte de Toro y Zambrano (fines de febrero de 1811), lo que permitió que Juan Martínez de Rozas, quien llegó a ser visto como líder de los criollos, aumentara su poder, lo que le permitió promover otros criollos a posiciones de autoridad y solicitar ayuda militar a las Provincias Unidas del Río de la Plata en su lucha contra la monarquía.
Este nuevo paso, que marcaba un quiebre político con la tradición colonial, provocó una violenta reacción de los grups realistas. Tan así fue que el 1 de abril, fecha en que debía realizarse la elección para el Congreso, se sublevó el militar español Tomás de Figueroa junto con las tropas a su mando. Aun cuando este motín fue rápidamente sofocado y su cabecilla fusilado al día siguiente, el hecho llenó de temor a la capital, pues señalaba que la posibilidad de una contrarrevolución aún estaba vigente.
El Congreso Nacional abrió su primera sesión en el edifico de la Audiencia el 4 de julio de 1811.
El que sectores más exaltados quedaran en franca minoría provocó una nueva ola de agitación. Instigados principalmente por Martínez de Rozas, los miembros de este sector comenzaron a conspirar abiertamente en contra de la mayoría moderada, puesto que se sentían excluidos de la Junta Ejecutiva, cuya función central era hacerse cargo de los asuntos públicos mientras se dictaba una Constitución Nacional.
En medio de este ambiente, irrumpió en la escena política el joven militar José Miguel Carrera, quien se transformaría en el nuevo líder de los exaltados y, por ende, de los sectores que propiciaban la libertad política. El 4 de septiembre de 1811, Carrera lideró una revuelta provocando la expulsión de la mayoría conservadora del Congreso, sin mediar resistencia armada alguna.
Tras la separación de sus cargos de algunos diputados y la incorporación de otros nuevos, los radicales lograron formar una mayoría afín a sus ideas. Acto seguido se formó una nueva Junta Ejecutiva, compuesta ahora por cinco miembros favorables a una posición más avanzada.

Artículos Relacionados en Efemérides

  • 12 de Diciembre de 1901 - Primera transmisión de radio a través del Atlántico.

     Guglielmo Marconi, nacido en Bolonoa en 1874, fue un físico e inventor italiano conocido por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos o radiotelegrafía.

    En 1894, en una finca que poseía la familia en Pontecchio, cerca de Bolonia, Marconi comenzó a realizar sus primeros experimentos, para lo cual construyó un emisor y un receptor basado en el modelo creado por Hertz. Comprobó que era posible mejorar el alcance de las transmisiones que realizaba utilizando antenas verticales. Trató, además, de mejorar la sensibilidad del oscilador y del receptor inalámbrico, incrementar su potencia y hacer que cubriera una mayor distancia.

    En otoño de 1895, después de realizar muchas pruebas, Marconi consiguió que su transistor cubriera una distancia de 2 kilómetros incluso salvara obstáculos naturales. Con tan sólo 23 años de edad había logrado hacer realidad la transmisión inalámbrica.

    Debido al poco apoyo e interés que en Italia despertó su invento, Marconi se trasladó a Inglaterra, donde lo dio a conocer, patentándolo como “sistema de telegrafía inalámbrica”. En ese país creó de inmediato la Wireless Telegraph and Signal Company, que en 1900 pasó a llamarse Marconi’s Wireless Telegraph Company. En ese mismo lugar, que funcionó también como cuartel general de investigaciones, fue donde Marconi expuso la importancia que tenía su invento para el desarrollo de la humanidad.

    Las pruebas y mejoras que introdujo Marconi en su transmisor y receptos de señales de radio hicieron posible que el 12 de diciembre de 1901, desde Inglaterra, el profesor John Ambrose Fleming realizara la primera transmisión telegráfica sin conducción por cable –desde Poldhu, en Cornualles-, que logró ser captada en San Juan de Terranova. Marconi estableció así el primer enlace inalámbrico a través del océano Atlántico.

    La transmisión, que constituyó un rotundo éxito, recorrió una distancia aproximada de 3400 kilómetros a través del océano Atlántico. De esa forma Marconi no sólo demostró que era posible transmitir mensajes inalámbricos en código Morse cubriendo largas distancias, sino que también las señales de radio se propagan más allá del horizonte, cuestión que habían puesto en duda los científicos, teniendo en cuenta la curvatura de la Tierra.

    Si bien en principio los esfuerzos de Marconi en el campo inalámbrico fueron prácticamente ignorados, después de su transmisión transatlántica sus descubrimientos recibieron la atención mundial, hasta que en 1909 recibió el Premio Nobel de Física.

    La primera transmisión inalámbrica transoceánica consistió en la letra S, correspondiente a tres puntos en el código Morse, y fue escuchada al otro lado del Atlántico como tres clics.

  • 11 de diciembre de 1978 - Muere en combate el sacerdote Gaspar García Laviana

    Gaspar nació en un pueblo situado en la región española del Principado de Asturias, celebra su primera misa en el año 1966 en la parroquia de su pueblo natal. Posteriormente, se traslada a Madrid donde terminó un cursillo de sociología.
    En 1969 se fue a Nicaragua para trabajar como misionero en Tola. Allí trabajó con los campesinos locales tomando contacto intensamente con las dificultades que afrontaban día a día. Con frecuencia visitaba a los enfermos, siendo llamado muchas veces ante la falta de medios médicos a disposición de los campesinos. Criticó duramente la práctica del secuestro de las jóvenes que posteriormente eran obligadas a ejercer la prostitución, secuestros que eran amparados por el ejército del dictador Somoza.
    García Laviana expresó su desacuerdo en la opresión de los campesinos pobres y su marginación en la sociedad en varios poemas que fueron publicados como una colección en 1979 las Canciones de Amor y Guerra; siendo éste el primer libro publicado por el Ministerio de Cultura del gobierno sandinista.
    Como resultado de todas sus críticas y sus denuncias ante la corrupción y la injusticia del régimen somocista, fue acusado de ser simpatizante comunista. En 1977 García Laviana recibía amenazas telefónicas y era seguido por agentes de Somoza para comprobar sus actividades. Actividades que consistían en ayudar a los sandinistas actuando como correo, transportando gente y, principalmente, educando a los campesinos para que fueran capaces de comprender la situación en la que se encontraban por sí mismos.
    Este sacerdote asturiano estaba muy influenciado por el espíritu de la Teología de la Liberación que ponía en lugar preferencial la acción pastoral a los pobres. Finalmente acabó tomando las armas al entender que un cambio político pacífico no ayudaría a paliar las terribles necesidades que veía todos los días en Nicaragua. Estaba decepcionado con la jerarquía nicaragüense, que falló en su discurso a favor de los pobres y oprimidos. Aunque nunca perdonó la violencia, vio en ella el único medio para que los pobres de Nicaragua fueran liberados de su opresión.
    Gaspar García Laviana murió el 11 de diciembre de 1978 en combate dirigiendo la columna “Benjamín Zeledón”. De él se decía que era “el primero en entrar en combate y el último en retirarse”

  • 10 de diciembre de 1977 es detenida y desaparecida Azucena Villaflor de Vincenti, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, Argentina.

    Desde sus quince años (1940) trabajó en la Siam como telefonista y en ese pulmón obrero y metalúrgico vivió el 17 de octubre de 1945. Se casó en el 49 con Pedro De Vincenti y tuvo cuatro hijos: Pedro, Néstor, Adrián y Cecilia.
    A principios de 1970, Néstor, uno de los hijos de Azucena, decidió convertirse en militante de la Juventud Peronista, en la Facultad de Arquitectura. Selló su destino y el de su madre. El 30 de noviembre de 1976 lo secuestraron junto con su novia, Raquel.

    Fue en la sala de espera del Vicariato de la Marina donde, indignada por las burlas y la humillación a las que eran sometidos por los funcionarios de la dictadura, Azucena le propone a otros familiares comenzar a reunirse en la Plaza de Mayo para reclamar públicamente por la vida de sus seres queridos.
    Varias de las mujeres estuvieron de acuerdo y empezaron a intercambiar teléfonos para avisar a otras familias. Algunas preguntaron qué iban a hacer en la plaza. "Nada -decía Azucena-, nada especial, aunque sea sentarse, conversar y ser cada día más", recordaba María Adela Antokoletz.

    "Si Azucena tenía en claro algo - decía Nora Cortiñas- era que una organización de este tipo se podía construir si se daba participación, si se hacía entre todas. En primer lugar, la idea de organizarnos y reunirnos en la Plaza fue de Azucena, pero aparte, ella era una líder natural, que no hacía esfuerzos por imponerse a los demás ni pretender liderazgos, era como una gallina que nos cobijó a todas como si fuéramos sus pollitos... hasta cobijó a quien iba a ser su secuestrador."
    Ese sábado 30 de abril a las cuatro y media de la tarde se reunieron por primera vez en Plaza de Mayo, como había impulsado Azucena Villaflor. Eran amas de casa, no sabían ni les importaba que estaban gestando la mayor epopeya ética de la argentina contemporánea. Catorce mujeres participaron el 30 de abril de 1977 de la primera ronda. Aquel fue el primer paso de Madres de Plaza de Mayo
    En una audiencia, el dictador Harguindeguy (llamado Ministro del Interior) les advirtió que no podían seguir reuniéndose en la Plaza porque era peligroso y había estado de sitio. Azucena, que "era muy firme, le dijo se nos van a gastar las piernas, pero de la Plaza no nos vamos a ir". Cuando salieron de la Rosada, anocheciendo, las tres madres informaron a sus compañeras, el resultado de la reunión: nada. "Eran muchas las que esperaban, como sesenta. Quedó mucha tristeza y mucha indignación porque se siguieron burlando”.
    La Marina argentina tomó la decisión de infiltrarse en ese grupo de mujeres que se juntaba en la Plaza de Mayo y que perturbaba la paz dictatorial, en algún momento de setiembre del siniestro año 1977. Designaron para esa tarea de inteligencia a un joven oficial llamado Alfredo Astiz quien se puso el nombre falso de Gustavo Niño Vela. Su coartada inicial fue que él vivía en Mar del Plata, que habían secuestrado a su hermano Horacio Eduardo el 25 de Marzo de 1976 y que su madre no podía venir porque estaba vencida de amargura, postrada.
    Por eso, un mediodía de octubre -tal vez el día 16, tercer domingo de ese mes, Día de la Madre-, cuando familiares de secuestrados salían de una misa en la iglesia San Nicolás de Bari, sobre la avenida Santa Fe, alguien le tocó el hombro a Azucena Villaflor y le presentó a este joven, desesperado, que buscaba contactos para hacer algo por su pobre hermano. Lidia Moeremans, prima de Azucena, fue testigo presencial de este primer saludo

    El día de la Virgen, el 8 de diciembre, estaban reunidas en la iglesia de la Santa Cruz. Astiz habría dado la señal y secuestraron a 8 personas, entre ellas, a la monja francesa Alice Domon, militante del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos. Azucena no estaba allí, salvó su vida apenas 48 horas.
    Azucena Villaflor estaba en la casa de Chela y Emilio Mignone. Allí, en ese departamento de la avenida Santa Fe, se centralizaba la recolección de dinero y firmas para una solicitada que publicarían dos días después. Repentinamente, llegó María del Rosario de Cerruti y contó, desesperada, los secuestros que se acababan de producir en la puerta de la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio de San Cristóbal
    Cuando el sábado 10 de diciembre se levantó temprano, maldormida, compró el diario con la solicitada publicada. Era un triunfo a pesar de todo. Volvió a salir de su casa antes de las nueve, a hacer compras.
    "¿Qué querés almorzar, nena?", le preguntó a su hija Cecilia. Apenas movió la cabeza de la almohada para decirle que quería pescado. Con la bolsa y el monedero, Azucena fue hasta la avenida Mitre en busca del mercado, pero allí la interceptaron.
    Azucena intentó resistir gritando y tirándose al suelo, pero los hombres fueron más fuertes y la cargaron a un coche. Así, el trabajo de infiltración de Astiz lograba capturar a la creadora de las Madres de Plaza de Mayo.
    La metieron en "Capuchita" dentro de la ESMA, con su vestido de mangas cortas, atada y vendada. En las horas siguientes, ella descubrió que allí había otros detenidos y les preguntó sus nombres así, cuando la dejaran libre, avisaría a sus familias. También les dio el nombre de su hijo secuestrado por si alguien sabía algo de él. Pero casi no tuvo más tiempo. Antes de que pasara una semana la sacaron de allí, la subieron a un avión y la arrojaron al mar.
    Los cadáveres aparecieron en las playas bonaerenses, a la altura de los balnearios de Santa Teresita y Mar del Tuyú, y según los médicos policiales que examinaron los cuerpos, registraron que la causa de la muerte había sido "el choque contra objetos duros desde gran altura".

    Las autoridades locales dispusieron de inmediato que los cuerpos fueran enterrados como NN en tumbas individuales en el cementerio de General Lavalle.
    En 2003 la intendencia de General Lavalle, a raíz de una investigación periodística de estudiantes de Periodismo de la Universidad de la Plata, informó de la existencia de nuevas tumbas NN en el cementerio de la ciudad.
    El 8 de julio de 2005 el juez Cattani recibió el informe estableciendo que tres de los restos individualizados pertenecían a las dirigentes de las Madres de Plaza de Mayo: Azucena Villaflor de De Vincenti, Mary Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga, secuestradas entre los días 8 y 10 de diciembre de 1977 cuando integraban el grupo de la iglesia de la Santa Cruz.
    Los dos cuerpos femeninos restantes identificados con posterioridad corresponden a la religiosa Leonie Duquet, secuestrada el 10 de diciembre de 1977 en Ramos Mejía y trasladada a la ESMA, y a Angela Auad, quien se acercó a las Madres porque tenía a su marido, Roberto Genovés, preso en el Chaco.

    En Diciembre de 2005, las cenizas de Azucena Villaflor fueron enterradas en la Plaza. De la ceremonia se encargaron su hija y otros familiares de desaparecidos. Los restos de Villaflor quedaron bajo azucenas blancas y claveles rojos, junto a la Pirámide y frente a la Casa de Gobierno.

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