Clima

Unable to get weather data from wunderground.com

youtubetwitterpinterestrssfacebook

Un día como hoy...

29 de Mayo de 1969 - El cordobazo
Domingo, 31 de Mayo de  2020 19:01
calendario

Mayo

31

Domingo

ANTICIPO
ADN - Agencia de Datos y Noticias de Marcos Paz: Sistema Municipal de Medios y Contenidos Públicos - Belgrano 2187 - Marcos Paz - Buenos Aires - (0220) 477 4371 TV PUBLICA DE MARCOS PAZ: Seguinos en Facebook TV Pública Marcos Paz RADIO PÚBLICA DE MARCOS PAZ - FM 90.7: La Mañana Con Vos. Lunes a Viernes de 9 a 13 hs. Seguila a través de www.radiopublica.marcospaz.gov.ar 
Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

El periodismo sepultado bajo escombros de mentiras convertidas en verdades

Jueves, 19 Septiembre 2019 03:57

(adnmarcospa TNYT / New York).-- Hasta los mejores están expuestos a caer en el engaño. En 2013 The New York Times reconoció haber publicado fake news, las producidas por uno de sus jóvenes periodistas estrella, Jayson Blair. Llegó a publicar 36 historias que eran mentira, y otras 70 que contenían plagio y falsedades.

Resultado de imagen para Jayson BlairJayson Blair, joven periodista estrella del New York Time, estrellado contra sus propias fakes news.
Las fake news se habían infiltrado en el periodismo escrito, lo que provocó la dimisión del director y el director adjunto. (p.108).  En 2017, otra historia falsa de cambio de sexo de una hija de la pareja de Angelina Jolie y Brad Pitt, hizo morder el anzuelo a El Mundo y La Vanguardia, así como muchos periódicos latinoamericanos.

El año 2013, 24 de enero, El País tuvo que retirar su tiraje de los quioscos y reimprimir a toda máquina una nueva edición. Era una foto de alguien que se parecía a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, en esos momentos enfermo y bajo tratamiento en Cuba. “Estábamos ante la sensación de tener una exclusiva mundial”, habría dicho Luis Margáin, director de fotografía. Y fueron más las ganas de compartirlo, que verificar la imagen.

Resultado de imagen para Umberto Eco caricaturasEl afamado linguista y novelista italiano Humberto Eco, uno de los cuestionadores más tempranos de la decadencia del periodismo comercial.
En el diario italiano Libero, el pseudoperiodista Tommasso Debenedetti publicó una serie de entrevistas todas fake, con personalidades como Gore Vidal, Günter Grass, José Saramago, Le Clézio, Dalai Lama, Lech Walesa, Mijaíl Gorbachov, Noam Chomsky y el cardenal Ratzinger, por lo que declaró: “Me gusta ser el campeón italiano de la mentira”.

En mayo de 2012 el escritor Umberto Eco difundió que: “Según la voluntad del escritor la noticia de la muerte de García Márquez será anunciada oficialmente en las próximas horas por su hermana”. La noticia impactó, pero era fake. Escrita por Debenedetti, ni era Umberto ni García Márquez se había muerto. Pero arguyó que los periodistas no confirman las noticias de las redes.

Resultado de imagen para Angelina Jolie y Brad PittBrad Pit y Angelina Jolie, dos otras víctimas de las mentiras del periodismo.
De todos estos diarios, sólo The New York Times reconoció el error de publicar fake news. Si se publican mentiras es no confirmar las fuentes, increíble para la profesión que busca la verdad. Pero sucede.

En El rumor como sustituto de la noticia, de Julieta Tarrés, sobre el rumor resume nueve razones: la falta de temas de interés, la negligencia de recolectar información, la ambigüedad de la información, la inmediatez, la no confirmación, falta de fidelidad, intencionalidad de ocultar, dar una noticia propia y el desconocimiento del hecho.

Pero “el periodismo debe ser la verdad de cada día”, dijo Calibán. Pero desde no hace mucho tiempo, dice el autor, “la verdad para el periodismo ha dejado de ser incuestionable para ser interpretable”. En 2017 también The New York Times realizó una campaña bajo el lema: “La verdad es difícil. Difícil encontrarla. Difícil de saber. La verdad es ahora más importante que nunca”.

No obstante, hay tres factores que inciden en la pérdida del valor de la verdad por los medios. 1) “La verdad ya no es intocable, ahora es personalizable. La información es al gusto del consumidor”, para crear “mi verdad” o “nuestra verdad”. 2) “La información ya no vale nada, ahora es gratis”. Con la digitalización el periodismo ha sufrido una crisis económica. 3) “Las noticias ya no se hacen para informar”, sino para darles clic.
Resultado de imagen para new york time caricaturasUna consultora latinoamericana con sede en Miami, Images Consulting verificó que Venezuela e Irán son los países que han sufrido la mayor cantidad de noticias falsas contra sus gobiernos.

 ¿Luego entonces, como se puede recuperar el periodismo? Cinco tips da el autor de Fake News. La verdad de las noticias falsas, Amorós García.

    No crear ni publicar fake news
    No usar el poder del periodismo por interés propio ni de nadie
    Ser independientes
    Priorizar los hechos alejándoles de toda opinión
    Abandonar el periodismo de declaraciones y apostar al periodismo de investigación

Resultado de imagen para gabriel garcia marquez caricaturasGabriel García Márquez, el gran novelista fue un permanente crítico del uso del periodismo para hacer campañas de falsificaciones de la realidad política.
Sin embargo, no se puede ignorar la realidad, como es que los lectores ahora se informan por las redes sociales. En Estados Unidos, por ejemplo, el 62% se informa por esta vía. No obstante, sin garantías, porque ahora las noticias auténticas y las falsas tienen la misma capacidad de viralizarse. Además, ahora las noticias se reproducen dentro de burbujas de opinión creadas por nuestras redes sociales.

Aparte, hoy todos somos ya un medio de comunicación, un medio que refleja nuestra verdad. Solo que las fake news amenazan con invadir nuestra burbuja, o de hecho ya lo invadieron y bajo nuestro innegable consentimiento.

El mundo de la posverdad

¿Vamos o estamos en la posverdad? “Posverdad”, el diccionario Oxford la eligió en 2016 como palabra del año. “Define la circunstancia en la que los hechos objetivos son menos influyentes en la opinión pública que las emociones y las creencias personales”. (p. 183). No importa “la verdad, solo mi verdad”.

Bob Woodward, el periodista del Watergate, dice que Nixon ya practicaba la posverdad. Hoy los gobernantes actúan así: “La propaganda pasa por la desinformación: rechazar los hechos y empuñar la posverdad. Putin y Trump insisten en que la verdad es lo que ellos dicen, aunque un día sea una cosa y otro día sea otra. No hay debate posible.” (p. 184).

 “Qué papel juegan las fake news en la posverdad?”, se pregunta el autor. “Las fake news son el tren de alta velocidad que nos lleva directo a la posverdad”. Hoy en día solo es verdad lo que circula en internet, la web y las redes sociales; si a esto añadimos la velocidad que “empuja a los usuarios y a los consumidores de noticias a compartir la información antes que analizarlas”, entonces estamos “perdiendo la batalla”. “Las fake news vuelan, se viralizan y nos conducen a una realidad de posverdad donde solo importa mi verdad”. (p.184).

Hacía falta un libro sobre las fake news como éste. Para el gremio periodístico, para los usuarios de internet, para los jóvenes y la sociedad en general de este mundo global. Para entender quién o quiénes están fabricando noticias falsas, y con qué finalidad, con qué periodicidad circulan. Cómo, por qué y para qué se están creando las fake news; qué fin tienen, cómo circulan y porqué es importante analizar el fenómeno.

 Las fake news son mentiras, son inventos por negocio, para desacreditar o para manipular. Se distribuyen a la velocidad del internet y en redes sociales. El fenómeno es mundial, no de un solo país, por lo que las medidas previsoras deberán ser de común acuerdo.

 ¿El mundo está o estará dispuesto a tomar medidas? Es complicado, pero no imposible. Alemania está dando el ejemplo ya. Pese a que las fake news son creadas por todo el mundo, y no existen los rastreadores o analistas suficientes para destruirlas. Pero están los dueños de las redes sociales como Facebook o Twitter, a los que debemos exigirles el corte del cordón umbilical que son las ganancias por los retuit.

Es verdad que las personas carecen de los medios para descartar las mentiras. Pero el autor brinda algunos consejos. Solo los periodistas están o estamos obligados a identificar las fake news, y consecuentemente a no difundir sin probar su origen. De entrada, nadie debería retuitear nada de origen sospechoso, poco claro o desconocido. Ningún mensaje emotivo, una nota mal armada, una foto fuera de contexto. Es por todos para evitar estar mal informados y ser manipulados.

Son más los que se dedican a crear mentidas que verdades. Pero también es urgente atender el fenómeno, como castigar a los responsables. El libro aporta muchos ejemplos y reflexiones sobre el tema.

Es para el lector curioso, pero sobre todo para el especialista en medios. Para luchar por la reivindicación de la verdad, y evitar la desinformación a la sociedad. El tema está bien abordado para medios españoles, falta replicar el estudio para la situación de México, y de Latinoamérica.

 En este mundo donde las mentiras pretenden imponerse como actores para comprender la realidad. Donde por la llamada posverdad rige la visión personal por encima de la colectiva, social o histórica. ¿Perderemos la batalla ante las fake news? El reto radica en el control social de la tecnología, no viceversa. A ver qué dice la sociedad globalizada.

El Día

Suscribirse a Noticias

Suscríbase a nuestro boletín de noticias para recibir un resumen todas las tardes en su casilla de correo
captcha